El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, aseguró que los bloqueos y movilizaciones registrados en el Chapare, en el trópico de Cochabamba, responden a una dinámica distinta a las protestas impulsadas por sectores que exigen reivindicaciones sociales y económicas.
La autoridad afirmó que las acciones desarrolladas en esa región están vinculadas a grupos que buscan evitar la aprehensión del expresidente Evo Morales, sobre quien pesa una orden judicial dentro de un proceso por trata de personas. En ese contexto, mencionó el asedio a cuarteles militares y unidades policiales, entre ellas instalaciones de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar).
“Los bloqueos en el Chapare siempre han tenido una lógica y una racionalidad completamente diferente a aquellos sectores que reivindican necesidades postergadas por muchas décadas”, sostuvo Lupo al remarcar que la situación será controlada mediante acciones de los organismos de seguridad del Estado.
El ministro también se refirió al apagón registrado la noche del miércoles en esa región, que dejó sin energía eléctrica al trópico cochabambino por más de dos horas. Según indicó, el hecho generó reacciones inmediatas de sectores movilizados que denunciaron un supuesto operativo estatal en la zona.
“Allá se cae un generador y salen todos a bloquear diciendo que ya están tomando el Chapare”, declaró la autoridad, quien calificó esas reacciones como parte de un clima de “paranoia total”.
Lupo insistió en que existe una diferencia entre las protestas de sectores sociales que mantienen mesas de diálogo con el Gobierno y las movilizaciones de grupos afines a Morales. “Hay un líder cocalero allá, protegido por estos sectores, que está en un plan completamente diferente a lo que es avanzar en democracia”, afirmó.
Asimismo, remarcó que el expresidente deberá responder ante la justicia boliviana. “En su momento, claramente la justicia va a tomar cuenta de esto, porque el expresidente tiene una orden de aprehensión y tendrá que dar cuentas ante la ley”, señaló.

