El Gobierno redujo en Bs 20.000 millones el déficit fiscal previsto en el Presupuesto General del Estado reformulado, que ahora se sitúa en Bs 41.000 millones. El ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, explicó que el ajuste responde a una política de racionalización del gasto y priorización de recursos.
Entre las principales medidas se encuentra la eliminación de Bs 7.000 millones destinados a proyectos de inversión que, según la autoridad, no cumplían ese objetivo, además del recorte de Bs 3.800 millones asignados a empresas públicas. A ello se suma una reducción del 30% del gasto corriente del Gobierno central, equivalente a cerca de Bs 5.000 millones.
Espinoza señaló que, con estos ajustes y otros recortes adicionales por aproximadamente Bs 4.000 millones, el déficit fiscal disminuyó de un nivel cercano al 16% del Producto Interno Bruto (PIB), proyectado en la anterior gestión, a alrededor del 9%. Asimismo, indicó que el desafío ahora es que gobernaciones, alcaldías y otros órganos del Estado también contribuyan al equilibrio de las finanzas públicas.
Pese a la reducción del gasto, el presupuesto reformulado fortalece áreas prioritarias. La propuesta contempla la creación de 5.300 nuevos ítems, de los cuales 3.000 estarán destinados al sector educativo y 2.300 al sistema de salud. Además, incorpora Bs 3.500 millones para garantizar el pago de la Renta Dignidad y Bs 1.000 millones para asegurar el financiamiento del Sistema Único de Salud (SUS).
Tras una extensa sesión, la Cámara de Diputados aprobó el proyecto de modificación del Presupuesto General del Estado y lo remitió al Senado. La iniciativa será analizada por la Cámara Alta una vez concluya el receso legislativo de 15 días, cuando se reanude el tratamiento de la norma.

