Los cargamentos de madera destinados a la exportación, que permanecían retenidos durante más de 40 días en los pasos fronterizos con Chile y Brasil, fueron liberados luego de que los análisis de laboratorio descartaran la presencia de sustancias controladas en la materia prima. La medida permite reactivar las exportaciones del sector forestal, afectadas por las investigaciones del denominado caso “narco-maderas”.
Sector rechaza las acusaciones
El presidente de la Cámara Forestal de Bolivia (CFB), Pedro Colanzi, informó sobre la liberación de las cargas en una conferencia de prensa junto a representantes de la Caneb y Cadex. El dirigente sostuvo que las acusaciones fueron infundadas y cuestionó el manejo del caso por parte de las autoridades chilenas. “Fue un show mediático del fiscal de Chile. El tiempo, las pruebas y las investigaciones demostraron que ninguna de las empresas acusadas estaba vinculada al tráfico de estupefacientes”, afirmó.
Investigación sin pruebas contra el sector
En Bolivia, el fiscal general del Estado, Roger Mariaca, informó que la investigación continúa en etapa preliminar y que, hasta la fecha, no se encontraron elementos que demuestren que los cargamentos de madera fueron utilizados para el transporte de sustancias controladas. La autoridad remarcó que no existen indicios para responsabilizar a las empresas exportadoras involucradas.
Análisis descartan cocaína
Los estudios realizados en laboratorios bolivianos y posteriormente confirmados en el exterior concluyeron que la madera retenida no contenía cocaína ni otro tipo de droga impregnada. Con esos resultados, las autoridades de ambos países autorizaron la liberación de los cargamentos que permanecían inmovilizados en frontera.
Analizan acciones legales
Tras confirmarse que las acusaciones correspondían a un “falso positivo”, el Gobierno boliviano y el sector exportador anunciaron que evalúan iniciar acciones legales para exigir el resarcimiento por las pérdidas económicas ocasionadas durante el tiempo que los cargamentos permanecieron retenidos y por la afectación a la imagen del sector forestal boliviano.

