Ha pasado un
mes desde que un grupo de protestantes saqueó su puesto de venta, pero doña
Adriana Poma no se rinde. Cada día permanece en puertas de los Juzgados con la
esperanza de reconstruir poco a poco lo que perdió.
Con más de 40
años dedicados al comercio, la vendedora continúa trabajando y enfrentando las
dificultades que dejó aquel trágico episodio, aferrada al esfuerzo y la
perseverancia que la han acompañado durante toda su vida.
Su
historia refleja la fortaleza de quienes, pese a la adversidad, siguen adelante
con la esperanza de recuperar su fuente de trabajo y sustento familiar. // BTV
@boliviatv Ha pasado un mes desde que un grupo de protestantes saqueó su puesto de venta, pero doña Adriana Poma no se rinde. Cada día permanece en puertas de los Juzgados con la esperanza de reconstruir poco a poco lo que perdió. Con más de 40 años dedicados al comercio, la vendedora continúa trabajando y enfrentando las dificultades que dejó aquel trágico episodio, aferrada al esfuerzo y la perseverancia que la han acompañado durante toda su vida.

