Bolivia ingresó a un nuevo mes de bloqueos con efectos cada vez más severos sobre el aparato productivo nacional. La falta de materia prima obligó a algunas industrias a reducir o paralizar operaciones, mientras que las pérdidas económicas acumuladas ya superan los 2.000 millones de dólares, según informó Gonzalo Morales, presidente de la Cámara Nacional de Industria.
El representante empresarial advirtió que, aunque el eje troncal concentra las mayores afectaciones, las consecuencias comienzan a extenderse al resto del país debido a la interrupción de las cadenas de suministro y distribución. Asimismo, alertó que la prolongación de los bloqueos amenaza la estabilidad de sectores productivos estratégicos y el abastecimiento de diversos mercados.

