La muerte de un hombre que permanecía internado con graves quemaduras en el municipio de Villa Tunari elevó a cuatro el número de víctimas fatales por presuntos linchamientos registrados en el país durante los últimos días. El hecho ocurrió en Shinahota, en el trópico de Cochabamba, donde fue acusado por comunarios de intentar comercializar una vagoneta presuntamente robada.
La víctima había sido atacada el pasado 30 de mayo por un grupo de pobladores que lo retuvo, golpeó y posteriormente le prendió fuego. Según reportes preliminares, el hombre sufrió quemaduras en cerca del 90% de su cuerpo y fue abandonado a un costado de la carretera, donde aún fue encontrado con vida y trasladado de emergencia a un centro médico.
Pese a los esfuerzos médicos, las lesiones resultaron irreversibles y provocaron su fallecimiento este lunes. Tras confirmarse el deceso, la Policía informó que el caso es investigado por el delito de asesinato y se realizan operativos para identificar a los responsables y determinar las circunstancias exactas del crimen.
Este nuevo hecho de violencia ocurre pocos días después del triple linchamiento registrado en Pocoata, departamento de Potosí, donde tres jóvenes acusados de robo de vehículo fueron sacados de dependencias policiales por una multitud y posteriormente asesinados. Las víctimas fueron identificadas como Félix C.P. (28), Eloy C.C. (24) y Riner M.F. (22).
Con este caso, Bolivia registra cuatro fallecidos por presuntos actos de justicia por mano propia en menos de una semana. A ello se suman otros episodios recientes en Viacha y Caranavi, donde personas acusadas de delitos fueron agredidas por vecinos, aunque lograron sobrevivir tras la intervención de efectivos policiales.

