El Gobierno nacional pretende reactivar infraestructuras levantadas durante la gestión de Evo Morales, luego de un estudio y análisis que determine su utilidad. Se trata de al menos 32 megaobras construidas entre 2006 y 2019, cuyo costo superaría los Bs 18.000 millones. Según las autoridades, estas edificaciones fueron parte de una política de más de 20 años marcada por una fuerte carga ideológica, que terminó dejando estructuras sin uso y catalogadas como “elefantes blancos”.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, afirmó que se realizarán inspecciones en cada infraestructura, recopilando información y mostrando los resultados a la población para transparentar el proceso. Explicó que el inventario permitirá identificar los proyectos que puedan ser aprovechados y darles una función que beneficie a los bolivianos.
Sobre el caso del Parlamento de la de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), ubicado en San Benito, Cochabamba, Zamora calificó la situación como alarmante, pues la obra demandó más de Bs 430 millones.
Tras la inspección, lamentó el daño económico ocasionado y aseguró que se recorrerán otras edificaciones similares y señalar a los responsables de haber malgastado recursos públicos en proyectos que no aportaron al desarrollo del país. // BTV

