El ministro de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua, Óscar Mario Justiniano, anunció el refuerzo de los controles policiales para frenar el presunto desvío y la comercialización ilegal de garrafas de gas licuado de petróleo (GLP), principalmente en La Paz y El Alto. La autoridad sostuvo que las estructuras dedicadas a estas actividades habrían trasladado sus operaciones hacia este producto después de las acciones de control aplicadas a otros carburantes.
Justiniano señaló que la diferencia de precios entre Bolivia y Perú representa un incentivo económico para el comercio ilegal. Como referencia, indicó que la garrafa cuesta Bs 22,50 en Bolivia, mientras que en Perú se paga más de Bs 100.
El ministro anunció que los controles se realizarán con apoyo policial y advirtió que el Gobierno continuará con las acciones contra las estructuras que se benefician del desvío de combustibles.//BTV

