El Gobierno y la Central Obrera Boliviana (COB) tienen previsto sostener este miércoles una reunión clave en busca de una salida al conflicto social que atraviesa el país. El encuentro se desarrollará cuando se cumplen 48 días de bloqueos en distintas regiones de Bolivia.
Como condición para avanzar en el diálogo, la COB presentó un pliego petitorio de ocho puntos, entre los que resalta la participación del fiscal general del Estado, Róger Mariaca, como garante de la no judicialización de la protesta.
La presencia de Mariaca fue confirmada por la Fiscalía General del Estado. Desde esa institución señalaron que el Fiscal General asistirá al encuentro a solicitud expresa de la organización sindical, en concordancia con los llamados al diálogo que realizó desde el inicio de las medidas de presión.
Además de solicitar una reunión directa con el presidente Rodrigo Paz, la COB demanda la liberación de dirigentes procesados o detenidos por delitos vinculados al terrorismo, la revisión previa de leyes y decretos de interés para el sector y el rechazo a la contratación de créditos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
La convocatoria al diálogo fue oficializada el martes 16 de junio, luego de que la organización sindical pidiera al Ejecutivo tomar acciones inmediatas para pacificar el país y restablecer la normalidad. El acercamiento se produce después de varias semanas marcadas por la tensión social, los cortes de carreteras y las dificultades en el abastecimiento de productos esenciales.
Lo que comenzó como una movilización impulsada por demandas laborales y sectoriales derivó con el paso de los días en una exigencia política centrada en la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Sin embargo, tras reiterados llamados al diálogo y el impacto económico y social de las protestas, la COB optó por flexibilizar su posición y abrir una nueva instancia de negociación, en un contexto que deja más de una decena de fallecidos y miles de familias afectadas.

