Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que más de 1.600 cisternas con combustibles permanecen en ruta hacia la Planta de Senkata, en El Alto, pero los bloqueos instalados en los principales accesos al departamento de La Paz impiden su ingreso y distribución normal.
A través de un comunicado, la estatal petrolera señaló que, ante esta situación, se adoptaron medidas operativas temporales para optimizar los volúmenes disponibles y garantizar un abastecimiento ordenado de gasolina y diésel a la población.
YPFB indicó además que realiza gestiones permanentes junto a otras autoridades para liberar las rutas y restablecer el suministro en el menor tiempo posible. La Paz permanece cercada desde hace más de 20 días por los bloqueos y movilizaciones sociales, situación que agravó el desabastecimiento de combustibles y alimentos.
La escasez generó extensas filas de vehículos en estaciones de servicio de la sede de Gobierno, donde conductores esperan durante horas e incluso días para cargar carburantes. En medio de esta crisis, choferes del transporte público iniciaron movilizaciones y bloqueos en demanda de una provisión regular de combustibles.
Por su parte, la Asociación de Surtidores Comercializadores Privados de Hidrocarburos de La Paz (Asosur) advirtió sobre una situación crítica en la distribución de gasolina y diésel, denunciando una paralización casi total en la programación de entregas.
Asimismo, Asosur cuestionó que YPFB priorice el abastecimiento a estaciones administradas por la estatal, mientras los surtidores privados continúan enfrentando dificultades para acceder a los carburantes.

